|
||||||||||||||
|
Miré hacia la mesa en la que en vez de los legajos yacía un cuerpo. Me acerqué. Sí, ahora lo recordaba, uno de los pocos que todavía esbozaban, de vez en cuando, una sonrisa. Pero era un recuerdo levemente incómodo. No era una sonrisa desequilibrada sin embargo, sino un poco irónica. ¿Se estaba burlando de nosotros? De pronto lo asocié con el guardia que solía tener un halcón sobre el índice izquierdo, y al que no había visto desde hacía seis meses. ¿Era éste entonces? Mi preocupación debería ser otra. ¿Se estaba relajando nuestra disciplina? - El no era de aquí, oí que decían cuando me retiraba, habrá que avisarle a los padres. - Sí, después del invierno, me oí decir mientras subía las escaleras. La irresponsable burocracia. - Jozef, ¿estamos ganando, no? me preguntó mi secretaria mientras me servía un líquido apenas tibio. Todo por la victoria, le contesté haciendo la V con los dedos a través del humo del último cigarrillo. Por la ventana se veía un halcón que se perdía entre las nubes del otoño, en un cielo en blanco y negro.
|
||||||||||||||
|
||||||||||||||